Morin

Con Edgar Morin: Diálogos sobre Ética y Desarrollo

Luis Carrizo
Iniciativa Interamericana de Capital Social, Banco Interamericano de Desarrollo, 2002

DICIEMBRE 2002, Paris. En su casa de la rue Saint‑Claude, Edgar Morin nos recibe con su amistad abierta al diálogo y a la reflexión. Desembarcamos en su estudio acompañados por un equipo de jóvenes colaboradores portando cámaras, micrófonos y el entusiasmo de participar en un encuentro a la vez cercano y público.

'Vienen de Latinoamérica a realizar una entrevista..." explica por teléfono a un invisible interlocutor que Io solicita. "Buena coca..." pensamos nosotros, colocados en una tentación de orgullosa representatividad latinoamericana.

Tiempo atràs habiamos propuesto la realización de un diálogo con este pensador y amigo, tan entrañable en Io humano y tan provocativo en Io intelectual. Quienes venimos desde hace años siguiendo la trayectoria de Morin ‑infatigable productor de pensamiento critico, luchador contra todas las barbaries ­celebramos que sea él uno de los más cercanos aliados intelectuales de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo del Banco Interamericano de Desarrollo. Sus ideas han sido estimulo permanente desde el lanzamiento de este Programa. En esta convergencia de caminos, la oportunidad de conversar con Edgar acerca de algunos ejes del actual debate sobre Ética y Desarrollo nos pareciô pertinente y necesaria. Por otra parte, la posibilidad de contar con un documento de acceso pùblico y permanente a través de Internet contribuirà a la diseminaciôn de este debate en diversidad de âmbitos. Como era previsible, la propuesta conté con la inmediata adhésion del gran pensador francés, quien ‑en una gris mañana del otoño parisino‑ nos recibió en medio de un cálido espacio poblado de libros, notas, agendas y trabajo.

Alli estuvimos entonces, compartiendo con Morin un encuentro que (como si fuera un holograma) tuvo mucho de Io que conviene a caminos alternativos al actual modo de desarrollo: afectividad, comprensión mutuel pensamiento critico, intercambio y aprendizaje.

Dada la riqueza del pensamiento moriniano, no fue sencillo tratar de capturar en escasos cuarenta y cinco minutos de registro filmado algunas de sus más importantes reflexiones sobre un tema caracterizado por su gran complejidad. En este marco, decidimos transitar por algunas avenidas centrales del campo de la ética y el desarrollo construidas desde las propuestas de Edgar Morin.

Cómo comprender, especialmente para el caso de América Latina, la brecha creciente entre la potencialidad de los avances tecno­económicos y la pobreza y desigualdad manifiestas con cada vez mayor crudeza?

iCuâles vias para repensar de mariera integrada el dialogo entre ciencia, ética y politica?

Cómo articular una nueva perspectiva macropolitica planetaria con una necesaria reforma de las micropoliticas cotidianas? Cómo operan, en este sentido, las definiciones de Io que Morin denomina Politica de Civilización?

iCuâl puede ser el papel de la Universidad en el campo de la Ética?

En el diâlogo mantenido ‑algunos de cuyos extractos estarán disponibles en la próxima entrega del Newsletter de la Iniciativa Interamericana se incluyen muchas de las ideas‑fuerza que el pensador fiancés ha ido elaborando en su larga y prolifica trayectoria.

Entre otras, las estructurales propuestas de construcción de una Politica de Civilización al servicio de una Politica de Io Humano, que pueda superar los estrechos márgenes del clásico concepto de Desarrollo.

Asimismo, y en indisoluble asociación, se señala la impostergable promoción de una Ética de la Comprensión, para Io cual el âmbito de la educación ‑en todos sus niveles concebido como un espacio privilegiado en la construcción de nuevos destinos éticos. En este campo, la preocupación de Morin se traduce, actualmente, en la cuidada elaboración de su próximo libro sobre Ética desde la perspectiva de la complejidad.

No estuvieron ausentes de este diálogo las propuestas epistemológicas e institucionales acerca de una necesaria articulación de saberes en el campo de la producción de conocimiento, asi como en la práctica científica y política. Se trata de una antigua vocación moriniana: la lucha contra la atomización y reducción del conocimiento, que provocan efectos nefastos en la definición de los asuntos humanos y del planeta que habitamos.

Desde la perspectiva morimana, desde un pensamiento complejo y dialógico ‑en el cual las contradicciones son concebidas también y a la vez como convergentes y complementarias‑ la discusión sobre los intereses en conflicto adquiere otra dimension y nuevas perspectivas. Asi también en el campo de la Economia, la Administración, el Desarrollo, el Derecho, las Nuevas Tecnologias, esta perspectiva contribuye a la mirada integral que asocia sin reducir los aspectos humanos y sociales con los tecnolégicos, la conciencia individual con la conciencia comûn, la responsabilidad sobre una Tierra‑Patria desde la comprensién de identidades complejas.

Sin dudas, los planteos de Edgar Morin constituyen un estímulo persistente para la construcción de una nueva ética, y sus aportes y reflexiones no dejan de conmover al interlocutor. Se trata de desaflos importantes, de nuevas revoluciones ‑desde la ciencia, la politica, la vida cotidiana.

Se trata, por Io misrno, de una aventura impostergable.

En ella estamos comprometidos.